El museo Bunk’Art 2 en Tirana, Albania, revela el oscuro legado de la dictadura de Enver Hoxha (1945-1991). Con un enfoque en el espionaje y la paranoia, Hoxha cerró el país, persiguió disidentes y construyó búnkers nucleares. Hoy, Albania se enfrenta a un contraste entre su pasado opresivo y una modernidad vibrante.
